TESTÍCULOS
NO DESCENDIDOS
Comité Nacional
de Endocrinología de la Sociedad
Argentina de Pediatría
¿Cómo
descienden los testículos normalmente?
Los testículos son órganos
sexuales masculinos que producen espermatozoides
y hormonas sexuales masculinas. En la
etapa fetal se sitúan dentro del
abdomen debajo de los riñones en
desarrollo. Cuando el feto crece en el
vientre materno, los testículos
van descendiendo hacia la ingle, llegando
al escroto alrededor del 9º mes.
Esto explica la gran frecuencia de testículos
no descendidos en prematuros.
¿Cuándo
un testículo no desciende?
En algunos niños por muchas razones
hormonales y/o mecánicas, los testículos
en uno o ambos lados no descienden normalmente
al escroto. Esto lleva a la ausencia de
uno o ambos testículos en escroto.
Los testículos ausentes pueden
estar en cualquier lugar a lo largo del
trayecto habitual de descenso entre el
riñón y el escroto o pueden
estar perdidos fuera de ese trayecto.
La mayoría de las veces un solo
testículo es afectado.
Control médico:
El médico hará el examen
físico del niño. Puede que
detecte un testículo no descendido
al nacimiento. Con mayor frecuencia se
detectan cuando el bebe tiene unos pocos
meses. En los meses siguientes el médico
deberá controlar si los testículos
descienden espontáneamente. Cuanto
más cerca del escroto estén,
más posibilidades habrá
de que desciendan solos. Si no lo hacen
se requerirá tratamiento para ubicarlos
en escroto.
Si descienden espontáneamente durante
el primer año de vida sin tratamiento,
igual hay que controlarlos hasta la pubertad,
porque el 40 % de los testículos
no descendidos que bajan espontáneamente
pueden volver a ascender, pudiendo requerir
tratamiento quirúrgico a los 5-10
años de edad.
¿Cómo
localizar el testículo no descendido?
El exámen físico realizado
por el médico es suficiente para
el diagnóstico. No es necesario
efectuar otros estudios, como por ejemplo
ecografía.
¿Por qué
el tratamiento es necesario?
El médico discutirá con
los padres el mejor momento para el tratamiento.
Si un testículo permanece fuera
del escroto antes de la pubertad, puede
producir menos espermatozoides. Los testículos
no descendidos tienen 4-5 veces más
riesgo de presentar cáncer en la
vida adulta. Este riesgo es mayor en los
pacientes con testículos no descendidos
en ambos lados.
¿Cómo
se tratan ?
Todos los testículos no
descendidos no palpables (los testículos
que estén en el abdomen o en el
canal inguinal pero en una posición
muy alta por lo que no puedan ser encontrados
durante el examen médico), requieren
cirugía para su reubicación
en el escroto.
El testículo palpable pero
en una posición atípica
(fuera del trayecto de descenso habitual)
siempre requiere tratamiento quirúrgico
para ubicarlo dentro del escroto y fijarlo
allí.
En el caso de los testículos
no descendidos palpables (aquellos testículos
que puedan ser encontrados por el médico
en el canal inguinal o a la entrada del
escroto) dependiendo de su ubicación
con respecto al escroto, podrían
ser pasibles de tratamiento hormonal,
y si no responden al mismo, el tratamiento
será quirúrgico.
En el caso de estar asociado con una hernia
en la pared entre el
abdomen y la ingle (esto ocurre en un
60-70% de los casos), debe
tratarse mediante la cirugía para
evitar futuros problemas.
Recomendaciones a tener
en cuenta por el Comité Nacional
de Endocrinología de la Sociedad
Argentina de Pediatría:
1) Su hijo recién nacido debe
ser evaluado por el neonatólogo
para definir si los testículos
están ó no presentes en
el escroto
2) Si tiene los testículos no descendidos
de uno o ambos lados, asociado o no a
otros trastornos del desarrollo sexual
debe ser evaluado en forma temprana tanto
anatómica como funcionalmente por
un médico endocrinólogo
infantil.
3) El mismo irá controlando al
niño pudiendo esperar hasta por
lo menos los 12 meses de edad considerando
la posibilidad de que el testículo
se ubique espontáneamente en el
escroto
4) En algunos casos cuidadosamente seleccionados
por el endocrinólogo infantil,
puede utilizarse como tratamiento inicial
el tratamiento hormonal.
5) Los niños que no presenten la
indicación de tratamiento hormonal
serán derivados por el endocrinólogo
al cirujano o urólogo pediatra
entrenado, preferentemente antes de los
2 años de edad.
Es recomendable que el endocrinólogo
infantil siga el control de su hijo hasta
la pubertad, controlando el crecimiento
de los testículos y su función
hormonal