FLUJO VAGINAL
EN LAS NIÑAS
Comité Nacional
de Endocrinología de la Sociedad
Argentina de Pediatría
¿Qué
es el flujo vaginal?
El flujo vaginal es la secreción
blanco-amarillenta o amarillo-verdosa
que se elimina por la vagina hacia el
exterior. El flujo vaginal en las niñas,
fuera del período de recién
nacida y de la pubertad, es siempre anormal.
Está favorecido por características
propias de la vagina infantil, que carece
de estrógenos y por lo tanto es
propensa a una serie de factores que pueden
afectarla. Se puede prevenir o mejorar
con medidas de higiene adecuada, que conviene
conocer.
¿Es normal
el flujo vaginal en las niñas?
Hay dos momentos antes de la adultez en
que el flujo es normal. Uno es al nacimiento,
se debe al pasaje de hormonas de la madre
a la beba durante el embarazo, y generalmente
desaparece en una semana a diez días.
El otro se produce al comienzo de los
cambios de la pubertad, alrededor de los
10 años; ese flujo es producido
por acción de las hormonas femeninas
(estrógenos), es blanco o transparente,
y se prolonga durante toda la adolescencia.
Fuera de esos dos momentos, en cualquier
otra etapa de la niñez, el flujo
no es normal.
¿Es grave
que mi hija tenga flujo?
No. Que no sea normal, no significa que
sea grave. Casi siempre se debe a causas
que pueden solucionarse fácilmente.
Basta con conocerlas para tratar de evitarlas.
¿Puede
traerle consecuencias graves, por ejemplo
una infección interna?
En la inmensa mayoría de los casos
es un proceso que permanece localizado
en la vagina y a diferencia de lo que
sucede en la mujer adulta, no se propaga
a los órganos genitales internos.
¿A qué
se debe el flujo?
El flujo durante la niñez es una
reacción de la vagina infantil
a distintas causas que producen su inflamación.
Esta inflamación se llama vulvovaginitis.
Las causas de vulvovaginitis son varias.
A continuación enumeramos las más
comunes:
1) Mala técnica al higienizarse:
Después de ir al baño, si
la limpieza se hace de atrás para
adelante, se arrastran bacterias de la
zona anal hacia la vagina. También
el frotar con el papel higiénico
fuertemente, puede irritar la zona que
se infecta secundariamente.
2) Sustancias irritantes: Si la niña
se baña por inmersión, los
jabones, espumas para baño y el
shampoo mezclados con el agua, se introducen
en la vagina y causan irritación
e infección.
3) Parásitos intestinales: Existe
un parásito, llamado oxiuro, muy
frecuente en los chicos y de fácil
contagio, que vive en el intestino, del
que sale por el ano, especialmente durante
la noche, y se introduce en la vagina
causando dolor, picazón y flujo.
4) Juegos infantiles de exploración
del cuerpo y masturbación: Estas
actividades, que son completamente normales
durante la niñez, hace que con
las niñas con sus manitas sucias
se lleven a la vagina distintos microbios
que provienen de la piel, de la zona anal,
y de las vías aéreas (nariz,
boca). En raras ocasiones la persistencia
de flujo vaginal es resultado de la permanencia
de cuerpos extraños autointroducidos
por la niña (algodón, papel,
pequeños juguetes, etc) por lo
que debe esto ser considerado.
¿Qué
debo hacer si mi hija tiene flujo?
Lo primero es tratar de evitar los factores
de irritación o de infección:
1) Enseñarle una buena técnica
de higiene: después de orinar secarse
siempre con papel higiénico sin
frotar, y después de defecar frotando
suavemente de adelante hacia atrás,
utilizando una hoja de papel tras otra,
hasta que el papel salga limpio.
2) No tomar baños de inmersión.
Usar bombachas de algodón. Lavar
las mismas con jabón blanco, enjuagar
muy bien y planchar. Usar jabón
blanco o jabón neutro de glicerina
sin perfume para la higiene de los genitales.
3) Combatir los parásitos intestinales
para lo que hay remedios adecuados que
su pediatra le indicará. Para diagnosticar
los parásitos hay que hacer un
análisis de materia fecal especial.
4) Puede aliviar la irritación
haciéndole baños de asiento
con infusión de hojas de malva,
que se consiguen en cualquier farmacia.
¿Cuándo
debo consultar?
Si a pesar de todas estas medidas el flujo
continúa, o si es verdoso, marrón
o sanguinolento, debe consultar.
Es probable que en esos casos sea necesario
hacer un análisis del flujo, para
detectar si existe algún microbio
responsable del mismo que necesite un
tratamiento antibiótico. El tratamiento
puede ser indicado por su pediatra.
Si a pesar del tratamiento efectuado por
el pediatra el flujo continúa,
o si mejora por períodos pero vuelve
a aparecer varias veces, su pediatra la
derivará para una consulta al ginecólogo/a
infantil.