Sociedad Argentina de Pediatría
Comité Nacional de Infectología
Asociación de la “campaña de seguimiento” contra el sarampión a la campaña de prevención de la Poliomielitis
Para interrumpir la transmisión del Polio virus salvaje de la poliomielitis, es necesario alcanzar y mantener elevadas coberturas de vacunación con vacuna antipoliomielítica. Aun así, los brotes recientes en países con altas coberturas de vacunación muestran que la exposición al Polio virus salvaje presenta un riesgo para los individuos no inmunizados pudiendo ocurrir epidemias en áreas que han estado prácticamente libres de polio durante muchos años (1).
¿Qué es lo que ocurrió recientemente en la Argentina al respecto?
Partiendo del hecho que tenemos, en este momento, circulando en el país un Polio virus Sabin derivado tipo 1 (alteración genética del Polio virus vacunal Sabin) encontrado en un paciente que estuvo en las Provincias de San Luís, Provincia de Buenos Aires y Gobierno autónomo de la Ciudad de Buenos Aires en poco tiempo, y que para fines epidemiológicos se comporta como un Polio virus salvaje, la posición de la OPS siguiendo las recomendaciones del Grupo Técnico Asesor (GTA) es que se administre una dosis indiscriminada de OPV (Sabin) a todos los niños menores de 5 años. Esto ya se ha hecho en varias de las localidades donde pudo haber estado el niño pero es imposible abarcar la totalidad de contactos con los que pudo haber estado y no se tiene conocimiento de la magnitud ni del tiempo de la extensión de este virus Sabin derivado en el resto del país. La amplia circulación del virus Sabin en toda la población impediría y haría desaparecer la circulación de las mutaciones genéticas de este virus, que se producen principalmente cuando las coberturas de vacunación no son las óptimas, como ocurre actualmente en la Argentina.
Fundamentos para la campaña de vacunación contra la poliomielitis asociada a la campaña de seguimiento de sarampión.
En países en desarrollo, la respuesta a la OPV es bastante variada y los estudios realizados en los últimos 25 años han reportado un amplio rango de niveles de seroconversión aun después de 3 dosis de OPV (nuestro calendario tiene 5 dosis), distribuidos así: 73% para el tipo 1 (rango de 36-99%), 90% para el tipo 2 (rango de 71-100%) y 70% para el tipo 3 (rango de 40-100%) (2). En los mismos países, la respuesta de anticuerpos neutralizantes después de 2 dosis de IPV es de 87% para los tipos 2 y 3 y de 94% para el tipo 1.
Prácticamente todos los estudios sobre inmunidad local (intestinal y nasofaríngea) de IPV y OPV que se hicieron antes del 2000 fueron realizados en lugares donde circulaba OPV e incluso el virus salvaje de la poliomielitis (ej: India) por lo tanto, siendo estudios en sucio, era difícil saber cuales de los niños que presentaron inmunidad local habiendo recibido IPV no se habían infectado con OPV o Polio virus salvaje y que esta hubiera sido la causa del desarrollo de dicha inmunidad. Aun así la inmunidad producida por OPV (70 a 80%) era significativamente mas importante (similar a la reportada por la enfermedad natural) que la producida por IPV (20-30%) y el tracto intestinal de la mayoría de estas personas permanece susceptible a la reinfección con Polio virus (3,4).
Para dilucidar esta cuestión, la OPS y el CDC decidieron hacer un estudio de inmunidad local con IPV en Cuba (2003), el cual concluyó que no hay evidencia que IPV produzca inmunidad intestinal. Para ello tomaron pacientes de la isla, libre de circulación de Polio virus salvaje y sin programa regular donde pudiera circular el virus vacunal. Se enrolaron pacientes a los que se vacunó con dos esquemas diferentes de IPV con muy buena seroconversión para los 3 tipos de virus. No obstante no hubo evidencia de inmunidad mucosa inducida por la IPV evidenciada por la falta de presencia de de virus en materia fecal. Los pacientes vacunados con IPV no tuvieron excreción viral en materia fecal previo al desafío con OPV. Luego de administrada la vacuna Sabin la excreción del virus vacunal fue superior al 90% para todos los grupos. La OPV garantiza entonces, la inmunidad intestinal al mismo tiempo que su excreción puede beneficiar incluso a pacientes no vacunados: “inmunidad de rebaño”. La aplicación de la vacuna Sabin, en un solo momento (campaña) como dosis extra, en las mismas edades, contribuirá a mejorar la inmunidad contra la polio y fundamentalmente evitar los casos de poliomielitis por el virus Sabin derivado que circula en este momento en nuestro país.
Población objetivo Campaña Poliomielitis:
Niños y niñas de 2 meses de edad hasta los 4 años 11 meses y 29 días, no inmunocomprometidos, independientemente del antecedente de haber recibido la vacuna.
Meta
95% de cobertura con la vacuna Sabin oral (excepto inmunocomprometidos)
Ámbito: Nacional
Vacuna a utilizar
Sabin Oral: vacuna a virus vivos atenuados.
Vía de administración: oral
Dosis: 2 gotas
¿Que pasa con los huéspedes inmunocomprometidos?
Lógicamente, y previo al lanzamiento de la campaña se debe asegurar completar el esquema de vacunación de todos los niños inmunocomprometidos menores de 5 años con la vacuna IPV (Salk) para lograr una adecuada protección y evitar los posibles efectos adversos que pudieran ocurrir ante la presencia masiva del virus vacunal durante la campaña.
La Sociedad Argentina de Pediatría, recomienda que se administre una dosis de OPV (Sabin) a todos los niños a partir de los 2 meses de vida y hasta los 4 años, 11 meses y 29 días en el marco de la “campaña de seguimiento de sarampión” a realizarse desde el 28 de septiembre al 31 de octubre del corriente año, independientemente de sus dosis previas sean ellas inactivadas o Sabin.
Bibliografía
1. Y Gendon& S.E. Roberson. Interrupting the transmission of wild polioviruses with vaccines: immunological considerations. Bulletin of the World Health Organization, 1994, 72 (6):973-983.
2. Patriarca PA et al. Factor affecting the immunogenicity of oral poliovirus vaccine in developing countries: review. Reviews of infectious diseases. 1991, 13: 926-939.
3. Ghendon YZ, Sanakoyeva II. Comparison of the resistance of the intestinal tract to poliomyelitis virus (Sabin´s strains) in persons after naturally and experimentally acquired immunity. Acta virologica, 1961, 5:265-273.
4. Henry JL et al. A study of poliovaccination in infancy: excretion following with live virus by children given killed or living poliovaccine. Journal of Hygiene, 1966, 64:105-120.