Consenso sobre vacunas
Vacunas contra hepatitis B y vacunas antipoliomielíticas. Estrategias para su implementación

Comité Nacional de Infectología
Coordinadores generales: Dr. José Marcó del Pont Dra. Angela S. de Gentile

I. Estrategias para la implementacion de la vacuna contra la Hepatitis B

Dosis y vía de administración

La vacuna debe ser administrada por vía intramuscular en el músculo deltoides en adultos, adolescentes y niños mayores o en la regiónanterolateral del muslo en neonatos, lactantes y niños en el 2º año de vida.

La inmunogenicidad se reduce sustancialmente cuando se aplica en el glúteo.

Debe tratar de evitarse la aplicación de 2 vacunas en el mismo miembro, pero si ello ocurre deben estar separadas al menos por 6 cm para evitar superposición de efectos adversos.

Se deben respetar los intervalos entre dosis, aunque si éstos son mayores, la indicación es completar esquemas.

Las dosis pediátricas incluyen al grupo de niños y adolescentes (0-19 años). Ver dosis en tabla según marca comercial.

Los pacientes en hemodiálisis e inmunocomprometidos deben recibir doble dosis.

Contraindicaciones de la vacuna

La vacuna contra la hepatitis B se contraindica en personas que son alérgicas a los componentes de la vacuna, incluido el timerosal.

El embarazo y la lactancia no deben ser contraindicaciones para el uso de la vacuna.

Conclusiones

De este somero análisis, surge que la estrategia de vacunar a los recién nacidos o lactantes y a los adolescentes es la mejor opción, ya que combina las ventajas de ambas estrategias que son: lograr un impacto sobre los casos agudos de enfermedad y prevenir la transmisión viral en los primeros años de la vida.

Numerosos estudios han demostrado que la inmunización rutinaria en la población infantil, sumada a la vacunación del adolescente, puede eliminar virtualmente la transmisión del virus en una comunidad. Esta estrategia ha sido ya implementada en varios países, como Francia, Italia, Alemania y EE.UU.

La estrategia de este tipo de vacunación ha logrado, incluso, mejores expectativas de reducción de la enfermedad en relación con la cobertura de la población, en algunos aspectos relacionados con cohortes de personas vacunadas que ya no actúan como reservorios en la comunidad.

La estrategia de vacunación rutinaria en la infancia puede incluir el uso de vacunas combinadas, mientras que la estrategia de vacunación en el preadolescente requiere un trabajo conjunto con los programas de salud escolar.

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