Como se construye la salud desde el origen de la vida
- Inicio
- Familia y Comunidad
- Detalle

¿Qué es DOHaD?
DOHaD es un término traducido del inglés (Developmental Origins of Health and Disease) que significa Orígenes de la Salud y la Enfermedad en el Desarrollo.
Es un concepto científico que nos dice algo muy importante: la salud o la enfermedad de una persona comienza a construirse desde antes de nacer, en el útero y durante los primeros años de vida (durante el desarrollo humano).
Este conocimiento surgió en los últimos años y nos ayuda a entender la interacción entre los genes y el ambiente en el que vivimos y cómo influye en el funcionamiento de nuestro cuerpo.
Todos nacemos con una carga genética, pero eso no define por completo lo que nos va a pasar en la vida. Lo que realmente importa es cómo esos genes “se activan” o “se expresan” según las características del ambiente en el que crecemos, incluso desde antes de nacer, ya que puede dejar una huella para toda la vida.
Por lo tanto, lo que ocurre en el ambiente durante el embarazo, el nacimiento y la primera infancia puede influir no solo en la salud futura de los niños sino también en la de los adultos y hasta transmitirse a las generaciones siguientes.
La alimentación de la madre, los cuidados durante el embarazo, el parto natural, la calidad del aire, el afecto y la contención, la lactancia, la nutrición y el entorno en el que se desarrollan y crecen los niños pueden contribuir a que tengan una vida más saludable o, por el contrario, aumentar el riesgo de enfermedades en el futuro.
DOHaD nos enseña que:
-
Los problemas de salud no empiezan en la adultez, empiezan desde el inicio de la vida
-
Los primeros años son una oportunidad única para prevenir enfermedades del adulto
-
Cuidar a las madres y a los niños, es cuidar la salud de toda la sociedad y de las generaciones futuras
DOHaD NOS ENSEÑA A CONSTRUIR SALUD DESDE EL ORIGEN DE LA VIDA Y A PREVENIR LAS ENFERMEDADES CRÓNICAS DE LA VIDA ADULTA.
¿Qué factores ambientales pueden alterar el desarrollo normal?
-
En el embarazo: La malnutrición de la mamá (desnutrición u obesidad, falta de nutrientes esenciales para el crecimiento del bebé como ácido fólico, yodo, hierro), enfermedades maternas como diabetes o hipertensión, el estrés, la violencia en el hogar o su entorno y la contaminación del aire.
-
En el niño: Alimentación con fórmulas lácteas desde edad temprana, Alimentación inadecuada (déficit de nutrientes imprescindibles para su crecimiento y desarrollo como el hierro o el calcio); ausencia de cuidados adecuados, estrés.
-
La exposición a tóxicos ambientales (plaguicidas, plomo, contaminación del aire, humo del tabaco, productos químicos en el hogar, etc.)
Todos estos factores pueden poner en riesgo el crecimiento y desarrollo infantil y condicionan la aparición de enfermedades en la vida adulta que se conocen también como enfermedades crónicas no transmisibles.
¿Por qué es tan importante lo que ocurre en el embarazo y la primera infancia?
Durante el embarazo y los primeros años de vida, el cuerpo del bebé se está formando y aprendiendo a funcionar. En ese período se desarrollan órganos muy importantes como el corazón, el cerebro, los riñones, el sistema inmunológico y el metabolismo.
El ambiente que rodea a la mamá (su alimentación, el estrés, la contaminación, ciertas enfermedades, el cuidado que recibe, etc.) le envía señales al bebé. Si el ambiente es desfavorable, el bebé procesa esas experiencias y señales y adapta su cuerpo para sobrevivir, modificando la estructura y funcionamiento de sus órganos.
Estas adaptaciones pueden ser útiles antes de nacer, pero posteriormente, a medida que el niño va creciendo en condiciones ambientales desfavorables, no resultan adecuadas para un buen funcionamiento del organismo.
De esta manera el ambiente que rodea a la mama puede en etapas más tardías de la vida aumentar el riesgo de enfermedades como: hipertensión arterial, diabetes, obesidad, enfermedades alérgicas y respiratorias, problemas inmunológicos, trastornos de la conducta y aprendizaje.
Esto no quiere decir que el niño ya esté “condenado” a ser un adulto enfermo, sino que es una probabilidad, pero no determina un destino fijo. SE PUEDE REVERTIR. El organismo también responde a un entorno favorable, por lo que es imprescindible que ese bebé crezca y se siga desarrollando en ambientes saludables y con una alimentación adecuada.
El desarrollo tiene plasticidad: puede modificarse
La enorme capacidad que tiene el cuerpo humano de adaptarse al ambiente, especialmente en los primeros años de vida, es posible gracias a la plasticidad de los órganos. Así como se modifican en un entorno desfavorable, los órganos tienen la capacidad de revertir esas modificaciones en un ambiente saludable. Esto significa que:
-
Un buen cuidado después del nacimiento puede compensar riesgos iniciales
-
Mejoras en la alimentación, el afecto y el entorno pueden reprogramar la salud
-
Las decisiones a lo largo de la vida siguen influyendo en la construcción de salud o enfermedad
El comienzo de la vida es muy importante, pero no define todo. Con cuidados, oportunidades de aprendizaje y protección, siempre es posible construir un futuro más saludable. Las decisiones y acciones cotidianas hacen una diferencia real.
¿Por qué puede afectar a las generaciones futuras lo que ocurre en etapas tempranas de la vida?
Lo que ocurre durante el embarazo, el parto y la primera infancia puede dejar una “huella biológica” en el cuerpo que puede transmitirse a la siguiente generación.
Esto significa que el ambiente en el que crece una persona hoy puede influir en la salud de sus hijos el día de mañana.
Cuando una mujer está embarazada, no solo se está formando su bebé. Dentro de ese bebé también se están formando las células de su aparato reproductor que algún día darán origen a sus propios hijos. Por lo tanto, un ambiente desfavorable en el embarazo puede afectar a tres generaciones (madre, hijo, nieto).
Podemos pensarlo como una herencia del ambiente. No se heredan solo los genes, también se pueden heredar “las adaptaciones que el cuerpo hizo frente al ambiente” (modificaciones epigenéticas).
La buena noticia es que un ambiente saludable puede dar origen a generaciones más sanas. Por eso debemos promover entornos saludables para la embarazada y los niños en sus primeros años de vida.
Cuando cuidamos a los niños de hoy, también protegemos a las generaciones futuras.
¿Qué pueden hacer las familias y la comunidad?
¡GENERAR AMBIENTES SALUDABLES DESDE EL INICIO DE LA VIDA!
Hay muchas acciones simples que pueden ayudar a construir salud desde el inicio.
Las familias pueden ayudar a:
-
Cuidar el embarazo
-
Ayudar a mantener el peso adecuado de la embarazada con una alimentación saludable
-
Promover la lactancia materna y dar acompañamiento para una lactancia exitosa
-
Ofrecer una alimentación saludable al niño, evitando alimentos ultraprocesados
-
Promover la actividad física en la madre y el niño
-
Evitar el estrés y particularmente la violencia
-
Generar un entorno seguro que brinde afecto y contención para la madre y el niño
-
Evitar el humo de tabaco
-
Reducir la exposición a contaminantes (químicos y tóxicos en el hogar)
-
Acompañar y estimular el desarrollo del niño
-
Asistir a controles de salud para evaluar su crecimiento y desarrollo
La comunidad puede:
-
Apoyar a las familias
-
Acompañar a las mujeres embarazadas
-
Promover ambientes saludables
-
Reclamar agua segura, cloacas y espacios verdes en su comuna
-
Cuidar la calidad del aire
-
Prevenir la violencia en el hogar y en la comunidad
-
Proteger a los niños en los lugares donde juegan, estudian, crecen y se desarrollan
Subcomisión DOHaD “ Origen de la enfermedad en el curso de la vida”